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viernes, 5 de junio de 2020

Dicen que los artistas no terminamos nuestras obras, sino que las abandonamos… pero a veces nos cuesta hacerlo.

Un pintor, viendo su cuadro expuesto en una galería de arte, sacaría un pincel y le daría una última pincelada.
Un escritor, al publicar la secuela de su novela, se ve obligado a usar la retrocontinuidad para explicarles a sus lectores qué cosas obviará o cambiará de su novela anterior.
Un director de cine, con su película ya estrenada, la retira de los cines para cambiarle el final…

En marzo de 2014, publiqué mi disco “Chord”; mi primer trabajo como solista con un estilo personal de jazz electrónico. En julio de 2019 publiqué mi segundo disco “Key”, con una distribuidora para que llegara de forma profesional a las plataformas digitales más importantes. Esto me dio la idea de volver a “Chord” y editarlo de esta manera.
Escuché el disco y me di cuenta de una cosa: No me gustaba.
Había instrumentos que no me convencían, errores de interpretación, sonaba mal… e incluso cosas que escuchaba en mi cabeza y que no estaban en las canciones.

Terminé rehaciendo el 60% del disco... ¡Incluso corrigiendo errores en el arte gráfico!

Dicen que los artistas no terminamos nuestras obras, sino que las abandonamos… ¡y yo no lo había hecho!

Señoras y señores, les traigo mi nuevo disco: “Chord”.